IMPASSEHoy beso tu piel desnuda
libando de la flor,
el néctar;
y acaricio tus pechos con mis labios.
Hoy en el ejercicio de este rito
hallo la fuente,
la poesíai rreverente
que conjuga la naturaleza del amor
con la humedad de las palabras.
Hoy el orgasmo contagia mi cerebro
-y en este paroxismo me desangro-
¡ya no temo, pues, morir,
si amarte puedo así
en los umbrales místicos del cielo!
