lunes, julio 03, 2006

"Imágenes en OFF y un continente adorando un crucifijo"

Rosas en el jardín desnudan la fragancia
y amapolas en el vientre de la tierra
esconden la osamenta.

En la tarde herida
el querubín no escucha
el fornicario bostezo del opúsculo
del juez blanco ante los montes
y muere el sol
ante la tenue voz del viento.

Migajas de un folclor que quedan
esparcidas cual partículas
al despertar el junco,
frente
al sonido quejumbroso de la diana.

Ya una golondrina solloza,
tremebunda y misteriosa,
sobre un estanque de agua verde
cuando pariendo, el oscuro, va la luna
sobre el monte
y la luciérnaga,
hembra de templanza
su gran amor desnuda sobre
el haz luminoso de su panza.

Aniversarios de rehenes
en el cerro Tronador.
Calendas de jesuitas
en esvásticas doradas,
un concierto de trompetas
y la llama que destruye...

Fuertes resonancias de estampidos
y los montes que se hunden en el mar
-de la sangre inocente-
con las tripas de los hijos de Ña Pacha.

Feroces dentelladas de los lobos carniceros
que desgarraron la silueta de los Incas
por el hueso de su oro.

Voces que en pasadas jornadas
fueron víctimas del hierro
y gritaron al oxidado cielo
su destierro
por el aullido de las balas,

Hoy, vértebras crujientes
en la espina dorsal
de una sangrante espalda
que dejan sin aliento a la América Latina.

Sombras que emergen tras los muros
en lamentos y se erigen en escombros
sobre la prístina senda...

¡Reclaman la justicia de sus panzas!