ante la corte de cipayos, yo retruco...

Anorexia del pensar donde domina un paradigma enfermo.
Verso disecado entre trajinares de obsecuencias
ante la chusma enfervorizada por el canto.
Potencia del discurso en frase muerta
y una sangrienta luna que derrapa
y salpica el espejo roto de la tarde.
Enigma de una flor que vira hacia la espina
entregando su corola al ser que con fiereza
aplasta sus estambres.
Labios que te besan sin amor para sangrarte.
Fuerza lateral que te desvía hacia el abismo.
Bajeza de los duendes en la noche
y ríos de vanidades que te ahogan para siempre.
Razón que se alimenta de ruindades.
Entrevero de cuchillos sobre la arena de los toros.
¡Abecedario de mentiras!
Leyendas de vino y pan sobre los estómagos
de sed hambrientos y vacíos.
Gigantes que asesinan tras intrigas palaciegas
y te regalan una rosa envuelta en celofán
para que gocen las hormigas.
Fanáticos que escupen en tu cara su poder y su conjuro.
Rugientes leones que se jactan de matar.
¡Tan viles son sus doctrinas de salones!
Pero más viles son aquellos que los idolatran
y sus enseñanzas siguen cual si fuera un evangelio.
