en un parir en pos de la diadema”

La coordenada fluye a pulso y grito,
domesticada por el tiempo; el juego
nace y muere. El punto como el fuego
carecen de moral en un escrito.
Desbande sobre el plano. Lo infinito
Pondera. Siempre habrá zozobras, luego
¿qué será del hombre si en el pliego
la derivada fluye siendo el mito?
¿Y que será del punto en la ordenada
si a su destino el plano ya lo empuja?
¡Ah, qué locura engendra la diadema!
“Ya pienso que la vida segmentada
por la cota siniestra de la aguja,
el locus, degenera en un teorema”
