viernes, julio 14, 2006


Si se roban la luna los corsarios...


la noche llorará abatida sobre el bosque
y las luciérnagas ya no iluminarán como antaño
con su pancita luminosa los ligustros
ni el estanque de los patos.

Y ante el macabro hurto de su luz
una ranita dejará su charca solitaria
y se irá croando hacia otro pozo
con su litera de toscas ramas en su espaldas.

Si se roban la luna los corsarios...
viudo quedará en el cielo el astro sol
y su sonrisa y su calor se apagarán
y el vino sabrá todas las noches como el ajenjo.

Y ante la osadía del corsario
que se atrevió a robar su resplandor
las estrellas negarán su luz a los villanos
pero jamás a esos magos reyes del oriente
que visitan en el pesebre al niño Dios.

Si se roban la luna los corsarios...
poesías ya no habrá en mi corazón
y en mi burgo ya no celebrarán más bodas
ni tampoco nuevos partos.

¿Qué fulgor acompañará el beso de los enamorados
si se roban la luna los corsarios?

Corsarios:

¡devuelvan a la luna,
pues amo a una doncella como nunca he amado.!