jueves, julio 27, 2006

MI AFRODITA



Sobre la pura esencia del amor
espero una amatista.
Mi corazón anhela el verde de tus ojos.

Adoro tu esencia de piel blanca
y tu pelo de color castaño - oro - suave -
y mi cuerpo es un volcán, que rompe la costura
de los tiempos.

Y escalo las montañas de tu cuerpo,
soy un brujo
que adivina el jolgorio de tu sexo
y te besa cada pliego hasta morir.

Regálame, ¡Oh mujer! , tu juventud
y tus labios de sal
en la playa donde el mar

COPULA CON LA ARENA.

Soy ese sol que te penetra
y te broncea en calentura
cuando, tú, esos pechos de frutilla
exhibes en la tarde
para besarlos y comerlos
en un rito.

Yo disputo con las olas
para tenerte junto a mi
en este espacio, único, sin tiempo

donde la sal de nuestros cuerpos se dilatan
en un efluvio
amordazando al minotauro.

Y te contemplo en plenitud
y me deleito en ser tu amsnte

Te amo…para siempre
y me someto a esta lujuria existencial.

A ti, te debo la palabra, MUSA.