
Me cuentan que la luna se ha dormido
sobre los brazos tiernos del amor
y que su vientre casto amanecido
desnudo yace, en pose, seductor.
Me cuentan que la luna busca un nido
para dejar sus hijos al calor del sol;
el rey que vive suspendido,
para besar la tierra con ardor.
Me cuentan que la luna ya preñada
su panza luce plena como anillo;
¡Ay, què belleza verla embarazada!
Me cuentan que la luna sobre el claro
del sol tomò su luz y con su brillo
prendiò sus bellos ojos cual un faro.
